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Se muestra 1 – 10 de 284 resultadosEl reporte compara 10 soluciones según su valor de negocio, potencial de reducción de emisiones y complejidad de implementación, y documenta casos de Foxconn Industrial Internet, Beko y Schneider Electric.
México cuenta con una de las bases manufactureras más importantes del continente y con industrias que requieren permanentemente moldes, troqueles y herramentales para sostener sus procesos productivos. Esa demanda representa, al mismo tiempo, una de las mayores oportunidades para el desarrollo de una proveeduría nacional más sólida.
Durante décadas, buena parte de la industria aeroespacial avanzó hacia cadenas de proveeduría cada vez más especializadas.
La revisión del T-MEC obliga a la industria de autopartes en México a demostrar el origen de cada componente mediante trazabilidad digital, mientras que el Nearshoring 2.0 exige elevar el valor agregado. La ventana de inversión extranjera no está garantizada.
El acuerdo facilita el acceso a soluciones de crédito, garantías y factoraje para las micro, pequeñas y medianas empresas de la cadena de suministro automotriz.
El acuerdo crea un marco para explorar proyectos entre México y Corea del Sur en manufactura aeroespacial, MRO, transferencia de tecnología, desarrollo de proveedores y capacitación especializada.
La industria mexicana de moldes y troqueles mueve alrededor de 6,000 millones de dólares y su producción local va en aumento, pero aún depende de las importaciones. Fabricantes y clústeres coinciden en el diagnóstico: integrar la cadena productiva, desarrollar talento y adoptar la transformación digital son las claves para consolidar esta industria base de la manufactura.
La estabilización de la producción petrolera abre una ventana para el sector, pero no la asegura. Entre el aumento de la inversión de Pemex, la reducción de su deuda y nuevas alianzas, la pregunta que atraviesa al sector es si México podrá competir por el capital energético frente a otros mercados.
La ubicación estratégica, la integración con Norteamérica y una sólida base industrial colocan al país en una posición favorable para captar nuevas inversiones productivas.
El sector eléctrico-electrónico en México combina escala productiva, capacidad exportadora y una base industrial en crecimiento. El reto ahora es convertir esa fortaleza manufacturera en mayor integración local, desarrollo tecnológico, proveeduría especializada y participación en etapas de mayor valor dentro de la cadena.