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10/09/2020 | 6 MINUTOS DE LECTURA

Industria de herramentales, la gran oportunidad para México

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Laurie Harbour refirió que el T-MEC, China y el COVID-19 son los grandes factores que han modificado el escenario mundial de negocios en la manufactura.

El T-MEC, los aranceles de Estados Unidos a China y la pandemia por COVID-19 son factores que han modificado el escenario mundial de negocios en la manufactura (y particularmente en tooling industry), refirió Laurie Harbour, presidenta de Harbour Results.

En el marco de la conferencia “America’s Manufacturing: Opportunities and Challenges for the Tooling Industry”, co organizada por la Asociación Mexicana de Manufactura de Moldes y Troqueles (AMMMT) e ISTMA Americas, Harbour señaló que nos encontramos en un momento sin precedentes para el sector de la industria de herramentales, que ha sufrido bastantes cambios en los últimos 20 años y con una pandemia mundial que afecta a toda la industria manufacturera.

“La economía en México es obviamente afectada directamente por muchas de las recesiones que vemos a nivel mundial y, en particular, en Estados Unidos. Si nos fijamos en algunos de los períodos, en los últimos 20 años, donde hemos tenido alguna recesión, el mercado mexicano ha visto un mayor período de tiempo de recesión o caída en su PIB que lo que ha ocurrido en Estados Unidos”, indicó Harbour.

En el escenario actual, la especialista señaló que estamos viendo el retorno de la manufactura, pero ha habido un gran impacto: “En Estados Unidos y en todo el mundo hemos visto altas tasas de desempleo. Y aunque el desempleo ha mejorado en las últimas semanas, todavía estamos viendo un gran porcentaje de la mano de obra en el desempleo. Y eso está teniendo un impacto muy grande en la economía. Cuando miramos el gasto de los consumidores, sin duda han minimizado sus gastos en ciertas actividades. Los consumidores están empezando a sentirse muy preocupados por la incertidumbre del mercado. Así que estamos viendo una caída en la confianza de los consumidores”.

Harbour señaló que son tiempos difíciles para cada país; sin embargo, considera clave la cooperación entre México, Canadá y Estados Unidos (y el resto de América) para enfrentar estos desafíos.

T-MEC y las perspectivas

La especialista refirió que para el acuerdo de libre comercio entre México, Estados Unidos y Canadá –el cual entró en vigor en julio de este año— se tuvo un tiempo de preparación muy corto.

“Hubo muchas negociaciones y discusiones sobre este acuerdo. Y francamente, todavía hay mucha incertidumbre y más discusiones entre nuestros países para afinar los detalles que están involucrados y el gran impacto que está teniendo, por ejemplo, en la industria automotriz. Así que no creemos que este acuerdo esté hecho o completo. Hay mucho más por trabajar”, explicó Harbour .

Señaló la importancia de entender que en el entorno de Estados Unidos el acuerdo fue crítico para el actual presidente y sus posibilidades de ser reelegido en las próximas elecciones: “Necesitaba tener un acuerdo comercial puesto en marcha y este fue realmente su primer acuerdo comercial crítico, porque, aunque se impusieron aranceles a China, no creamos realmente un acuerdo con China hasta principios de este año. Y no es realmente un acuerdo muy fuerte”.

Harbour comentó que las incógnitas que implicaba el acuerdo comercial hicieron que muchas de las empresas más pequeñas no pudieran estar tan preparadas como quizá necesitaban: “Hay fechas futuras en las que las empresas necesitan cumplir elementos del acuerdo a medida que avanzamos, pero las empresas tienen que empezar a demostrar hoy que están poniendo en marcha procesos y sistemas para cumplir con estos requerimientos”.

Explicó que existen áreas críticas de este acuerdo con la relacionada con la industria automotriz: “En las nuevas normas de contenido, esencialmente se trata de hacer más del vehículo en América del Norte si se vende en América del Norte. Así que, es bueno que esas partes que se están fabricando en China y en otras regiones del mundo empiecen a ser consideradas para ser fabricadas de nuevo en América del Norte. Sabemos por varios de nuestros colegas de compras de OEM automotrices que están trabajando activamente para traer partes que están haciendo en China de nuevo a este continente. Y francamente, para México es probablemente una muy buena oportunidad, porque la nueva producción de partes provenientes de China debería llegar a lo que actualmente es una región de menor costo para producir en comparación con Estados Unidos y Canadá”.

China

Respecto al tema de los aranceles que Estados Unidos ha impuesto a China, Harbour señaló que ha sido una implementación bastante significativa de aranceles (que no han existido realmente) a los bienes y servicios que se producen en el mercado de China.

“En julio de 2018 fue cuando el presidente Trump implementó la primera ronda de aranceles sobre China, incluyendo a los moldes de inyección en esa primera ronda”, explicó la especialista.

Agregó que seguramente estos aranceles se van a quedar: “Sabemos que los demócratas han dicho que también apoyan estos aranceles. Así que no creemos que si tenemos un nuevo presidente esto cambiará y sin duda nuestro actual presidente seguirá responsabilizándose de los aranceles que ha establecido. Así que el impacto para China es que este año están viendo un menor crecimiento del PIB debido en gran parte a los aranceles”.

Explicó que, desde su perspectiva, este tema es también una gran oportunidad para el sector de tooling industry en México porque se requiere una opción de menor costo de fabricación en la región.

“Realmente creo que se trata de una verdadera oportunidad para los fabricantes de mexicanos”, indicó Harbour.

COVID-19

En el entorno de la manufactura, refirió Harbour, este año ha habido gran impacto debido a la pandemia por COVID-19: “Hay mercados muy críticos, uno de ellos es el aeroespacial. Hoy en día empresas como Boeing y Airbus han perdido cientos de pedidos de nuevos aviones y los viajes de las compañías aéreas han perdido entre el 80 y el 90% de sus ingresos sólo en este corto período de seis meses”.

Agregó que pasará un tiempo antes de que la industria aeroespacial vuelva a los niveles de producción anteriores a la pandemia, porque es necesario que la gente se sienta cómoda para viajar y pueda volver a subir a un avión en este entorno.

Explicó que otras industrias que ha bajado incluyen a la electrónica, electrodomésticos y médica, las cuales, aunque han mantenido más rendimiento, simplemente no tienen mucho crecimiento a medida que avanza el tiempo.

“Todas las industrias están recibiendo un golpe bastante importante en sus ingresos. Cuando comparo el 2019 con un pronóstico de 2020, vemos que COVID-19 impactó en casi todas las industrias”, indicó.

En el caso de la industria automotriz, Harbour indicó que antes de la pandemia el sector tenía máximos de ventas de automóviles en todo el continente. 

“El desafío para las ventas de automóviles es que no se recuperarán rápidamente. Esa idea de una recuperación en forma de V en las ventas de automóviles no se producirá”, señaló Harbour.

Puntualizó que el COVID-19 continuará impactando a cada mercado, sea aeroespacial, médico o automotriz y tomará tiempo recuperarse: “Esperamos que no veamos una segunda ola del virus porque podría ser devastadora para la manufactura en todo el mundo”.

El escenario para el sector

“No estábamos preparados para una crisis como la de COVID-19; pero cada crisis también crea oportunidades. Entonces, si bien algunas de las empresas del sector de herramentales más tradicionales en Estados Unidos y Canadá se van a contraer, también creo que hay una oportunidad para la industria en México”, indicó.

Harbour refirió que México tiene la opción de ser una nueva fuente global para el sector; sin embargo, los talleres mexicanos deben mejorar los siguientes aspectos:

  • Mejorar las habilidades y experiencia del personal
  • Impulsar la eficiencia en toda la operación
  • Reducir el tiempo de espera para la producción
  • Mejorar la tecnología para respaldar la producción global
  • Proporcionar una gran experiencia en entornos de bajo costo

“Crecer las capacidades de los fabricantes en México es una gran oportunidad de aumentar el negocio. Finalmente, hay nuevas industrias y nuevos mercados ahí afuera que ha creado el COVID-19 en tecnología médica, aeroespacial, eléctrica. No hay carencia de oportunidad, hay que aprovechar las nuevas oportunidades”, finalizó.

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