Compartir

Facebook Share Icon LinkedIn Share Icon Twitter Share Icon Share by EMail icon Print Icon

Deloitte presentó el reporte “2021 Manufacturing Industry Outlook”, en el cual se describen cuatro tendencias para la industria manufacturera en 2021 y más allá. El reporte señala que después de la primera ola de cierres provocados por la pandemia la recuperación para varios segmentos del sector ha sido desigual.

“El 2021 variará para los fabricantes dependiendo de dónde haya sentido el mayor impacto de la pandemia. Para algunos, se centrará en reconstruir las corrientes de ingresos perdidas; para otros, podría requerir recalibrar las redes de suministro para atender las diferentes demandas del mercado. Pero para todos los fabricantes, debería incluir el compromiso de aumentar la agilidad en las operaciones. Al continuar invirtiendo en iniciativas digitales en todo su proceso de producción y red de suministro, los fabricantes pueden responder a las interrupciones causadas por la pandemia y desarrollar una capacidad de recuperación que les permita prosperar”, refiere el reporte.

Navegando la disrupción en la industria manufacturera

“La pandemia ha afectado a diferentes segmentos de la manufactura en formas muy diferentes. Algunos segmentos se han visto afectados negativamente por cierres económicos continuos en diferentes regiones durante los últimos 10 meses, los cuales han causado un efecto dominó en todos los fabricantes que forman parte de las cadenas de valor”, refiere el reporte.

Añade que entre todas estas variadas experiencias existe un hilo conductor: “La dificultad para pronosticar en el entorno actual. Se podría argumentar que la interrupción que trajo la pandemia no tiene precedentes y de alguna manera es diferente a interrupciones pasadas”

El reporte refiere que para los fabricantes los acontecimientos de 2020 pueden ser una advertencia para desarrollar mejores sistemas para navegar por interrupciones como la que actualmente se experimenta.

“Es probable que la visibilidad se convierta en la capacidad más crítica para fabricantes en los próximos meses. Dónde aumentar la visibilidad depende sobre cómo una empresa está experimentando la pandemia y las tecnologías digitales podrían ser importantes facilitadores”, detalla el reporte.

Inversión digital

“Los acontecimientos de 2020 han arrojado luz sobre la rapidez con la que el funcionamiento puede detenerse por completo. Algunos fabricantes han experimentado paros laborales forzosos o interrupciones continuas del suministro, lo que ha reducido las tasas de utilización de la capacidad y ha mermado la productividad”, refiere el reporte.

Añade que el aumento de la productividad ha sido un objetivo difícil de alcanzar en la manufactura durante gran parte de la última década, a pesar de los avances en tecnología como la automatización industrial.

“La pandemia ha destacado aún más el problema, ya que muchos entornos de producción tienen nuevos mandatos para mantener los requisitos de distanciamiento físico, lo que podría limitar aún más los esfuerzos para aumentar la productividad y el rendimiento”, señala el reporte.

Ante ello, el documento puntualiza que las inversiones digitales pueden ayudar a abordar los desafíos actuales de la gestión a través de interrupciones desconocidas. Las áreas de inversión pueden incluir el agregar sensores y aprendizaje automático a las líneas de producción para predecir, prevenir e incluso solucionar de manera prescriptiva los problemas antes de que ocurran.

“Otro ejemplo es la instalación de sistemas de visión con análisis de datos para mejorar la calidad en línea de productos o piezas. La tecnología de gemelos digitales puede ayudar a preparar a los fabricantes para el próximo evento disruptivo”, refiere el documento.

El reporte añade que los gemelos digitales ofrecen una amplia gama de beneficios, incluida una mayor productividad, al reducir el tiempo de desarrollo de nuevos productos y evitar defectos costosos: “Pero quizás la mayor oportunidad para los gemelos digitales en un mundo posterior al COVID-19 es su capacidad para permitir la flexibilidad y agilidad que los fabricantes pueden necesitar para responder a las incógnitas de la nueva normalidad en constante cambio”.

Resiliencia de la cadena de proveeduría

El reporte de Deloitte refiere que la pandemia global ha obligado a los fabricantes a evaluar críticamente sus limitaciones de proveeduría y desarrollar agilidad en sus cadenas de suministro. En una encuesta reciente de la firma, se indica que solo el 21% de los encuestados confiaba en la visibilidad y capacidad de su red de proveedores para flexibilizar rápidamente el abastecimiento, la manufactura y la distribución, si fuera necesario.

“Dadas las interrupciones que muchos fabricantes han enfrentado el año pasado, aumentar la flexibilidad en estas redes de suministro globales es, generalmente, una de las principales prioridades comerciales”, indica el documento.

Añade que la regionalización ha despertado interés debido a las interrupciones experimentadas a principios de 2020. En una encuesta de Deloitte, el 44% de los ejecutivos planean recalibrar su cadena de proveeduría cambiando más hacia un modelo regional.

“Sobre la base de la actual incertidumbre comercial y las recientes interrupciones de la pandemia, algunos fabricantes están reduciendo su dependencia de China. Un estudio reciente revela que el 33% de los líderes de la cadena de suministro han trasladado algunas de sus operaciones fuera de China o planean trasladar algunas en los próximos dos o tres años”, indica.

Asimismo, refiere que los fabricantes están explorando activamente otros mercados asiáticos como Taiwán, Japón e India. Se sienten atraídos por la disponibilidad de talento calificado y una base de clientes saludable. Sin embargo, el aumento de los salarios en las economías en desarrollo podría disminuir la sinergia de costos que hizo funcionar la producción en estas regiones en el pasado.

“Como tal, los fabricantes estadounidenses también están explorando cómo expandir su producción más cerca de los mercados domésticos y desarrollar capacidades de producción en mercados como Canadá y México. En nuestra encuesta postelectoral, el 31% de los ejecutivos mencionó que el próximo año acercarán una parte de su producción a las Américas. Las posibles limitaciones para el nearshoring incluyen la obtención del talento necesario para mantener la producción, así como las inversiones en infraestructura para respaldar la base digital de la fabricación inteligente”, puntualiza el reporte.

Adaptarse al nuevo lugar de trabajo

“Los fabricantes están buscando formas de reestructurar el trabajo, la fuerza laboral y el lugar de trabajo para gestionar las interrupciones y la incertidumbre. En nuestra encuesta posterior a la elección, el 61% de los ejecutivos encuestados planean desarrollar un modelo híbrido para sus procesos de producción y no producción durante los próximos tres años. De hecho, el 28% de los ejecutivos encuestados identificaron que mejorar y desarrollar nuevas habilidades para adaptarse a los entornos de trabajo en evolución (automatización, digital y remoto) es el principal desafío que enfrentan hoy en la gestión del trabajo y la fuerza laboral”, indica el reporte.

El documento añade que junto con este cambio en el lugar de trabajo la industria continúa luchando para cubrir ciertos puestos de trabajo con trabajadores calificados: “Estos cambios en las operaciones están impulsando a muchos fabricantes a reevaluar el papel de la fuerza laboral. Algunas pérdidas de empleos operativos durante la pandemia podrían convertirse en cambios permanentes en el perfil laboral. Y, a medida que los robots, cobots y otras formas de automatización crecen en el entorno de producción, también aumenta la necesidad de una fuerza laboral para administrar e interactuar con estas tecnologías”.

Para ver el reporte completo visite el siguiente link.