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01/05/2019 | 3 MINUTOS DE LECTURA

Mujeres en el mundo laboral, ¿cómo vamos?

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Según la OIT, la cantidad actual de mujeres instruidas y que participan en el mercado laboral no tiene precedentes.

Cada vez es más común ver a mujeres en los pisos de los talleres metalmecánicos y las plantas de manufactura. Desde operarias de máquinas y en labores de ensamblaje, donde se requiere dedicación y cuidado, hasta puestos gerenciales, como ingenieras a cargo de distintos procesos de manufactura y producción. Sin embargo, en México y América Latina para las mujeres todavía sigue siendo un reto competir con los hombres, sobre todo a nivel salarial.

De acuerdo con el informe preparado el año pasado por la Organización Internacional del Trabajo, denominado Perspectivas Sociales y del Empleo en el Mundo, los últimos veinte años han sido positivos para la situación de la mujer en el mundo del trabajo y la igualdad de género en la sociedad. El informe reporta que la cantidad actual de mujeres instruidas y que participan en el mercado laboral no tiene precedentes, y hay más conciencia de la importancia crucial de la igualdad de género en las iniciativas para reducir la pobreza e impulsar del desarrollo económico. Prueba de esa conciencia es la adopción de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, de las Naciones Unidas, y la determinación de los líderes mundiales de lograr el empleo pleno y productivo y el trabajo decente para todas las mujeres y los hombres, incluidos los jóvenes y las personas con discapacidad, así como la igualdad de remuneración por trabajo de igual valor.

Según dicha investigación, en 2018, la tasa mundial de participación femenina en el mercado laboral fue del 48,5 por ciento, 26,5 puntos porcentuales más baja que la de los hombres. El reporte dice que, desde 1990, esa brecha se ha reducido en 2 puntos porcentuales, y el grueso de la reducción se produjo en los años anteriores a 2009. Según las previsiones, el índice de mejora, que desde ese año ha venido desacelerándose, se detendrá en el periodo 2018-2021, y posiblemente incluso retroceda e invalide las mejoras relativamente menores logradas en el último decenio en materia de igualdad de género en el acceso al mercado de trabajo.

Sin embargo, el estudio afirma que por detrás de esta tendencia mundial hay diferencias considerables en cuanto al acceso de la mujer al mercado laboral según el nivel de desarrollo de los países. Y dice que la brecha de las tasas de participación entre mujeres y hombres está reduciéndose en los países en desarrollo y desarrollados, pero continúa ensanchándose en los países emergentes, donde desde 2009 ha trepado 0,5 puntos porcentuales hasta situarse en 30,5 puntos porcentuales en 2018. Según la proyección, esta tendencia continuará hasta 2021, pues las tasas de participación femenina irán reduciéndose con más rapidez que las de participación masculina. El aumento de la diferencia de participación indica que las mujeres de los países emergentes distan mucho de alcanzar el nivel de los hombres en cuanto a oportunidades en el mercado laboral, pero refleja también el creciente número de las inscripciones femeninas en la educación formal en estos países, factor que demora su incorporación al mercado laboral.

Otro punto por destacar del estudio es la diferencia que aún existen en países como México, ya que las brechas más reducidas entre las tasas de participación se registran en los países en desarrollo (11,8 puntos porcentuales en 2018), y se prevé que permanezcan estables en todo el periodo 2018- 2021. El informe de la OIT dice que, en el grupo de países en vías de desarrollo, las mujeres tienen una de las tasas de participación más elevadas (69,3 por ciento), lo cual suele reflejar la necesidad económica de buscar empleo a causa de la pobreza predominante y la falta de acceso al sistema de protección social.

Para poner un caso concreto de una de las industrias más representativas de nuestro sector, según la organización Catalyst, a nivel mundial las mujeres ocupan solo 8% de todos los empleos ejecutivos en 20 de las compañías automotrices más importantes del mundo. Y de acuerdo con cifras de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), las mujeres mexicanas son las que más trabajan en el continente americano, ya que laboran cerca de 74.4 horas por semana. No obstante, al dividir esas horas entre lo que es trabajo remunerado de lo que no es, son cerca de 50 horas trabajadas por las que las mujeres en México no perciben un salario. De acuerdo con la Cepal, el trabajo no remunerado que realizan las mujeres en el país representa 23% del Producto Interno Bruto.

Todavía nos queda mucho camino por recorrer para que las mujeres alcancen mayor representatividad en el mundo industrial. Pero es reconfortante ver cómo el porcentaje de mujeres que estudian ingeniería mecánica, además de otras carreras y estudios técnicos ha venido en aumento en las últimas dos décadas.

 

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