La importancia de México en la industria aeroespacial

Durante los últimos 8 años el sector industrial con mayor incremento en México ha sido el aeroespacial, con más de 14 por ciento anual de crecimiento.

Durante TECMA 2019, una de las conferencias en que se presentaron las cifras más interesantes y positivas sobre la industria mexicana fue la de Luis G. Lizcano, Director de la Federación Mexicana de la Industria Aeroespacial (Femia).

Por ejemplo, ¿sabían ustedes que el 80% de los componentes del Boeing 737 se producen en México? ¿Y que el país está produciendo componentes de los aviones Embraer que se fabrican en Brasil? Además, por supuesto, de las empresas establecidas en México que ya producen muchas partes para aeronaves, como Bombardier, Safran, Airbus, Boeing, General Electric, Bell Helicopter, Honeywell, por mencionar solo algunas. A lo largo del país existen más de 400 instalaciones dedicadas a la manufactura para la industria aeroespacial, 80 por ciento de ellas dedicadas a la manufactura, 11 por ciento a mantenimiento y refacciones, y 9 por ciento a ingeniería y diseño.

De hecho, durante los últimos 8 años el sector industrial con mayor incremento en México ha sido el aeroespacial, con más de 14 por ciento anual de crecimiento. De acuerdo con la presentación del Ing. Lizcano, en 2018 las exportaciones mexicanas del sector alcanzaron un valor cercano a los 8,500 millones de dólares, 12% más que en 2017, lo que representa 20% de superávit en la balanza comercial.

Actualmente, México ocupa la posición número 12 dentro de los países exportadores de componentes aeroespaciales, detrás de Italia (8), Brasil (9), China (10) y España (11). La meta del sector es estar entre los 10 primeros lugares para el año 2020, según lo expresado por el Ing. Lizcano durante su presentación. Para alcanzar dicho objetivo, implica que el país exporte más de 12,000 millones de dólares para así conseguir un 22 por ciento en el valor del saldo de superávit en la balanza comercial.

Durante la conferencia del Ing. Lizcano, algo que me llamó mucho la atención fue la diferenciación que hizo entre las industrias automotriz y aeroespacial para motivar al auditorio a que hagan inversiones en tecnología y certificaciones para convertirse en proveedores de la industria aeroespacial.  De esas comparaciones expuestas en la conferencia, en cuanto a la relación volumen/variedad, la industria automotriz requiere alto volumen y baja variedad, al contario de la aeroespacial, que tiene bajo volumen, pero alta variedad. En cuanto a certificaciones, la industria aeroespacial exige un gran número de certificaciones variadas y más especializadas, mucho más allá de las conocidas ISO. Si bien la industria automotriz usa materiales de vanguardia, la aeroespacial utiliza además material que requiere alta ingeniería.

La administración de calidad y la seguridad de datos en la industria automotriz es estricta y de alta seguridad, sin embargo, las exigencias de estos dos aspectos en la industria aeroespacial son muy altas, debido a que atienden los sectores de defensa y seguridad nacional.

En cuanto a la salida al mercado de los productos (time to market), los ciclos de desarrollo de la industria automotriz son de corto desarrollo, mientras que en la aeroespacial requieren de ciclos de 5 hasta 10 años (y a veces más).  Y aquí es donde la industria aeroespacial aparece como más atractiva, y si bien es muy exigente, una vez que se ha ingresado en ella es una industria leal con los proveedores, en el sentido que permanecen por mucho tiempo y los proyectos son de largo plazo.

Lo que más alegra de asistir a una conferencia de este tipo es ver que el país cuenta con profesionales comprometidos y conocedores de su sector. El Ing. Lizcano es un gran motivador y líder de su industria, y eso se notó en su presentación. Durante las dos horas de su conferencia, mantuvo cautivo al público con el conocimiento sobre el tema y su fino humor.

Todas estas buenas noticias convergen con la realización de FAMEX 2019, el 20 y 21 de abril. La Feria Aeroespacial México tendrá lugar en la Base Aérea Militar Santa Lucía, que este año trae un gran número de fabricantes de componentes para el sector, además de los clústeres aeroespaciales mexicanos y los OEM radicados en México. También este año la Femia tiene un gran reto con la participación en el evento más importante de la industria aeroespacial a nivel mundial: El Salón Internacional de la Aeronáutica y el Espacio de París. Seguramente, tendrá una participación destacada reflejando el gran momento que vive el sector aeroespacial mexicano.