Mujeres en la industria

El sector metalmecánico se ha caracterizado por ser un ámbito de hombres. Sin embargo, cada día son más las mujeres que ganan espacios en la industria manufacturera, demostrando ser más eficientes y organizadas.

Siempre me ha sorprendido la capacidad de trabajo y entrega de las mujeres. Lo he visto de cerca con mi abuela, mi madre y mi esposa, además de tantas mujeres que todos los días llevan sobre sus hombros las responsabilidades del hogar y su profesión. Son seres humanos que tienen la capacidad de llegar a la casa, después de una larga jornada laboral, para estar pendientes de cómo van sus hijos, organizar cada detalle del hogar y ver que todo esté en orden. Aunque cada vez son más las tareas compartidas entre hombres y mujeres, son ellas quienes asumen el liderazgo y tienen una visión más amplia de cómo deben estar organizadas las cosas en casa. Y siempre saben dónde está cada cosa. ¿O acaso no les ha pasado que andan buscando algo y siempre ellas te dan la razón de dónde encontrarlo?

Uno no se explica de dónde sacan tanta energía para llegar a casa y seguir con esa vitalidad y entusiasmo, para ayudarles con los deberes a los hijos y velar porque todo esté en orden. Ese instinto maternal de protección y entrega es algo que nos diferencia frente a ellas y que las hace más resistentes y perseverantes. 

Con este artículo queremos hacerles un homenaje a todas las mujeres de la industria que, día a día, ponen su granito de arena para hacer más grande e importante a nuestra industria y nuestro país. Hemos escogido a varias mujeres para que, desde sus entornos gerencial, de producción y académico, nos den su visión y experiencias de lo que ha sido incursionar en la industria, haciéndose a posiciones clave en sus empresas.

 

Mary Retana, Gerente de Manufactura en Maquinsa (Maquinados Ingeniería y Construcción, S.A.) – San Juan del Río, Querétaro

 

 

  • ¿Desde cuándo te iniciaste en el mundo de la manufactura?

Incursioné formalmente en el mundo de la manufactura hace un par de años, en 2017, después de concluir mis estudios.

  • ¿Qué estudiaste y dónde hiciste tus estudios?

Desdé los 12 años, viviendo en el entorno de una empresa familiar, me sentía atraída a la parte eléctrica, electrónica y de dibujo. Tenía muy claro que quería prepararme para ser ingeniera o dar clases de matemáticas. Estudié en una secundaría local “Secundaria General Antonio Caso”. En la secundaria apliqué para el taller de electricidad, pero desafortunadamente se cerró el taller en ese periodo, y estudié ahí dibujo técnico. La preparatoria la cursé en el “Centro de Bachillerato Tecnológico Industrial y de Servicios 145”, en la carrera técnica de Electromecánica en San Juan del Río Querétaro y, finalmente, la ingeniería la hice en el Instituto Politécnico Nacional “IPN”, en la Unidad Profesional Interdisciplinaria en Ingeniería y Tecnologías Avanzadas “UPIITA” en la Ciudad de México, como Ingeniera en Mecatrónica.

  • ¿En qué consiste tu trabajo y cuál es tu cargo?

Actualmente, funjo como responsable de compras, almacén de herramientas y del proceso de galvanizado electrolítico en una empresa metalmecánica, donde nos dedicamos a la fabricación de números de parte para el sector eléctrico e industria en general.

En la parte de compras abastecemos materias primas, servicios, consumibles, maquinaria y equipo de medición. También realizamos evaluaciones y negociaciones con nuestros proveedores, buscando siempre tener una relación de negocio sana y largo plazo.

En cuanto a las herramientas, nos encargamos de llevar los registros y vida útil de cada una de nuestras herramientas, así como el mantenimiento y el abastecimiento de estas conforme al plan de fabricación.  Para la parte del galvanizado, que es un nuevo proceso para la empresa, estamos trabajando de la mano con un cliente del sector automotriz, quien está desarrollándonos como proveedores de sus números de parte.

  • ¿Antes de trabajar en tu empresa actual, dónde trabajabas?

No tenía un trabajo formal ya que estudiaba. Durante ese periodo realizaba, junto con un compañero de la escuela, algunos controladores para las escaleras eléctricas de las líneas del S.T.C metro en la ciudad de México. Nosotros los fabricábamos y un intermediario los comercializaba con el S.T.C. metro.

  • ¿Qué te motivó a ejercer tu profesión en esta industria dominada por hombres?

En realidad, nunca sentí que tuviera una desventaja en cuanto a conocimientos y habilidades, salvo las físicas naturalmente respecto a los hombres, así que mi única motivación fue terminar una carrera que me permitiera conseguir un trabajo estable y que me permitiera conocer varias áreas de la empresa, y considero que así ha sido, pues mi carrera me ha permitido estar desde la parte técnica en el arranque de un nuevo proceso, como en la parte administrativa y de negociación.

  • ¿Cómo te ves en unos años siendo mamá y ejerciendo tu profesión?

Es complicado como mujer hablar de este tema, ya que este mundo de la industria manufacturera es muy absorbente. Siempre hay muchas áreas de oportunidad para aprender y desarrollarte, considero que será complicado ser mamá y poder ejercer mi profesión simultáneamente.

  • ¿Qué anécdotas nos puedes mencionar de tu ingreso en este mundo de la manufactura?

Puedo compartirte que no me hubiera imaginado la infinidad de maquinaria, equipo de medición y procesos que existen para que un producto pueda llegar a nuestro entorno. Como experiencias puedo compartirte que hace dos años éramos solo 2 mujeres en la cuartilla, una de lleno en la parte administrativa y una servidora en la parte de compras y herramientas. Hoy somos ya cuatro mujeres con habilidades, conocimientos en herramientas y materiales, que nos hemos apoyado a que el trabajo fluya de manera oportuna y ordenada.

  • ¿Has encontrado algún rechazo o dificultad por parte de tus colegas hombres o te ven como un compañero más de trabajo?

Particularmente fue complicado al principio, ya que por ser una empresa familiar mi reto era aún mayor, pues tenía que sobresalir en mi trabajo, ganarme el respeto de mis compañeros por mi trabajo y aportaciones y no por ser familia del propietario. Hoy, después de dos años, he logrado preparar a personas que me apoyan con la parte de los almacenes y abastecimientos. Los métodos de trabajo que hemos implementado nos han ayudado a ser más ordenados y a que el trabajo se vea reflejado en el departamento, más que por mi posición dentro de la empresa.

También, más que ser mujer, ha sido complicado romper con los atributos de ser joven y que los comentarios o propuestas que puedas generar no se tomen en cuenta por no contar con la experiencia.

  • ¿Qué visión le puede aportar una mujer al mundo de la manufactura que consideres diferente a la concepción que tiene el hombre?

La mujer puede aportar soluciones más analíticas y ordenadas, aportar ideas y metas que puedan aterrizarse y medirse. A diferencia del hombre, en mi experiencia, suele tener una visión futurista, sin analizar lo que puede suceder o los riesgos que puede afrontar.

  • ¿Qué te apasiona de tu trabajo?

Me apasiona que es un trabajo donde puedo desarrollar muchas habilidades, la parte de la negociación con los proveedores y clientes; además de la parte de planeación y el análisis, para resolver problemas que se presenten en la línea de manufactura. Eso es muy enriquecedor.

  • ¿Qué crees que hace falta para que hombres y mujeres estén en igualdad de condiciones laborales en tu sector?

Preparar a las mujeres en igualdad de conocimiento. Considero que tenemos las mismas capacidades de retención y aprendizaje que los hombres. Todavía es raro ver en cursos, convenciones o exposiciones tecnológicas a mujeres.

  • Desde tu experiencia, ¿qué le dirías a una mujer que esté considerando estudiar o trabajar en las industrias manufactureras para motivarlas a hacerlo?

Lo único que me gustaría añadir es que se preparen, que aprendan y sean disciplinadas. No es un trabajo sencillo, ni que te permita estar en tacones, pero es un trabajo que te permite desarrollarte profesionalmente, conocer visiones, personas y talentos diferentes que hacen que tu criterio crezca y que las limitantes las ponemos cuando no lo intentamos, así seas hombre o mujer.

 

Patricia del Carmen Zambrano, Directora de Investigación de la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL) – Monterrey, Nuevo León

  
  
  • ¿Desde cuándo te iniciaste en el mundo de la manufactura?

Desde 1988, que decidí estudiar la carrera de Ingeniero Mecánico Administrador entré en contacto con la manufactura. En el primer semestre ingresé como becaria en el área de Diseño Mecánico y, posteriormente, en máquinas-herramienta, donde estuve al menos 4 años de mi carrera. Me encantaba en todo momento la interacción con las máquinas y todo lo que había alrededor del diseño para manufactura.

  • ¿Qué estudiaste y dónde hiciste tus estudios?

Estudié Ingeniero Mecánico Administrador y, posteriormente, realicé una Maestría en Ingeniería Mecánica con Especialidad en Materiales y, finalmente, hice un Doctorado en Ingeniería de Materiales. Todos los estudios los realicé en la Facultad de Ingeniería Mecánica y Eléctrica de la Universidad Autónoma de Nuevo León.

  • ¿En qué consiste tu trabajo y cuál es tu cargo?

Trabajo en la Universidad Autónoma de Nuevo León. Actualmente, me desempeño como Directora de Investigación en la misma, desde hace 3 años. Sin embargo, previo a esto coordiné por muchos años proyectos de investigación y desarrollo tecnológico con la industria, principalmente metalmecánica y automotriz desde la universidad. La mayoría de los proyectos estaban totalmente encaminados al área de manufactura.

  • ¿Antes de trabajar en tu empresa actual, dónde trabajabas?

Siempre he trabajado en la universidad, siempre dedicada a clases e investigación del área de manufactura y vinculando proyectos con la iniciativa privada en esta área de la ingeniería.

  • ¿Qué te motivó a ejercer tu profesión en esta industria dominada por hombres?

Desde chica siempre me gustó la ingeniería, nunca pensé que era un área solo para hombres. Siempre, desde estudiante, tuve una relación de respeto y compañerismo con mis colegas hombres.

  • ¿Cómo has manejado tu rol de madre y tu trabajo?

Lo principal para esto es la organización. Ya mis hijos en este momento están grandes, sin embargo, cuando eran unos niños, nunca los desatendí, salíamos en la mañana y los llevaba a la escuela, compartía viajes con las vecinas: yo los llevaba, ellas los traían y yo me incorporaba más tardes con ellos; siempre los primero que les preguntaba cuando llegaban a casa era: “Les encargaron algo para mañana que haya que comprar?” y siempre tenía un closet donde guardaba todo lo que se puedan imaginar para niños en edad escolar: desde cartulina, estampitas, regalos por si los invitaban a una fiestecita; eso me facilitaba mucho el tiempo y cumplir con los compromisos de mis hijos. Algo también en extremo importante es el apoyo que tengas de tu esposo, realmente eso en mi vida ha sido una bendición, siempre he contado con el apoyo al 100 por ciento de mi esposo. Si eso no fuera así, muy probable no hubiera podido combinar mi profesión con mi hogar, tal y como lo hice.

  • ¿Qué anécdotas nos puedes mencionar de tu ingreso en este mundo de la manufactura?

La realidad, esta área me ha dejado múltiples satisfacciones, desde ver egresar a la primera generación de Ingenieros en Manufactura de la UANL en 2005, la cual estaba integrada por 3 estudiantes mujeres (Alpha, Jessica y Rosa Nelly) muy brillantes. Hasta formar parte del Consejo de Expomanufactura, una de las expos más grandes que se realizan anualmente en Monterrey, en el mes de febrero.

  • ¿Has encontrado algún rechazo o dificultad por parte de tus colegas hombres o te ven como un compañero más de trabajo?

La realidad es que siempre he tenido un trato cordial con mis compañeros y nunca he sentido rechazo. Sin embargo, siempre hay detalles. Recuerdo que en 1993 estaba haciendo mi tesis de maestría en una fábrica de acero. Me encontraba en el área de laminación en caliente y siempre que el personal masculino me debía ayudar a encontrar los rollos para el muestreo de estos, me iban platicando historias de terror de accidentes que a lo largo del tiempo habían tenido en la línea. La verdad es que no me dejé nunca amedrentar y concluí mi trabajo de forma satisfactoria. Otro momento que puedo comentar es cuando al inicio de mi carrera llegábamos a una empresa para vincular un proyecto de desarrollo tecnológico con la universidad. Nos recibían y los gerentes se quedaban esperando como si faltara alguien por llegar. En algunos casos, no daban crédito a que fuese una mujer y joven la que dirigiera el área. Otro tema más es que siempre cuando se trata de que hay promociones en las organizaciones, aún hoy se prefieren dárselos a los hombres.

  • ¿Qué visión le puede aportar una mujer al mundo de la manufactura que consideres diferente a la concepción que tiene el hombre?

Las mujeres, en el sentido de la manufactura, tendemos a ser más creativas y a involucrar los factores ergonómicos de una forma más precisa en nuestro trabajo. Esto le proporciona mayor fluidez y frescura a los productos que se generan.

  • ¿Qué te apasiona de tu trabajo?

La interacción con nuestros colegas para el desarrollo de trabajo conjunto, los éxitos de nuestros estudiantes una vez que ingresan al mundo laboral; cuando vemos crecer empresas Mipymes a través de la vinculación realizada con la institución y que podamos patentar en forma conjunta. El poder sentirme útil a la sociedad y que realmente existan individuos que a través de nuestros esfuerzos logren sus sueños y se conviertan en grandes profesionales.

  • ¿Qué crees que hace falta para que hombres y mujeres estén en igualdad de condiciones laborales en tu sector?

Hace falta muchísimo trabajo y considero que el inicio está en el hogar. La educación que nosotras les damos a nuestros hijos es de vital importancia para que cuando sean adultos puedan ver a la mujer a la par del hombre en lo laboral. Que lo que sobresalga sea la eficiencia y los resultados para definir roles en una empresa o institución. El día que no se tenga que voltear a revisar un comité o un presídium o un panel y que se piense “¡Ay, nos faltan mujeres!”. Ese día habremos llegado al punto igualitario.

  • Desde tu experiencia, ¿qué le dirías a una mujer que esté considerando estudiar o trabajar en las industrias manufactureras para motivarlas a hacerlo?

Que siempre hagan todas sus labores con un total compromiso, que no hay carreras ni trabajos exclusivos para un sexo en particular. El mundo es compartido. Lo importante es el amor que le pongas a tu trabajo, la dedicación, el trabajo colaborativo y el respeto hacia todos los colegas.

 

Ester Codina, Directora General en Sandvik México – Querétaro

  • ¿Desde cuándo te iniciaste en el mundo de la manufactura?

Desde 2003 cuando empecé a trabajar para el grupo Sandvik.

  • ¿Qué estudiaste y dónde hiciste tus estudios?

Tengo dos carreras: una primera licenciatura en Ciencias Políticas y de la Administración y otra diplomatura en Ciencias Empresariales. Estudié en Barcelona Ciencias Políticas, por la Universidad Autónoma de Barcelona, y Empresariales por la Universidad Oberta de Catalunya.

  • ¿En qué consiste tu trabajo y cuál es tu cargo?

Soy Directora General de varias de las compañías del grupo Sandvik en México. Mi trabajo consiste en llevar la gerencia y operaciones de estas entidades legales.

  • ¿Antes de trabajar en tu empresa actual, dónde trabajabas?

Trabajé primero para Revlon (en prácticas profesionales), luego en una compañía llamada Venilia (ya no existe, pero era del grupo Solvay) y luego en Sandvik.

  • ¿Qué te motivó a ejercer tu profesión en esta industria dominada por hombres?

Para mí era un motivo muy práctico. Decidí aplicar porque Sandvik tenía las operaciones en mi pueblo y así evitaba la distancia de ir en auto a trabajar. Podía ir andando.

  • ¿Cómo has manejado tu rol de madre y tu trabajo?

Sin más complejidad ni dificultad que la que tiene un hombre. Al final la responsabilidad de los hijos es compartida y, por tanto, los dos en la pareja deben contribuir con tiempo y con dinero. Creo que, sobre todo en Latinoamérica, aún está muy implantado el rol del hombre como el que provee y la mujer la que se queda en casa. Para mí, este paradigma debe cambiar. Empieza por la propia familia y como se comparten el trabajo y las responsabilidades.

  • ¿Qué anécdotas nos puedes mencionar de tu ingreso en este mundo de la manufactura?

Siempre has tenido reto como mujer. Una anécdota es que una vez estaba en una junta con uno de los presidentes de Sandvik y sus antiguos sucesores. Uno de ellos me pidió que le sirviese café, cosa que me dejó paralizada. Lo bueno es que el presidente actual se levantó y le trajo el café. De manera que no necesité negarme, y el presidente le dio una lección a uno de los participantes.

  • ¿Has encontrado algún rechazo o dificultad por parte de tus colegas hombres o te ven como un compañero más de trabajo?

Para nada, una persona más en el equipo. Sandvik también es una compañía muy avanzada en esto, no se permitiría ningún tipo de discriminación.

  • ¿Qué visión le puede aportar una mujer al mundo de la manufactura que consideres diferente a la concepción que tiene el hombre?

Ninguna. La visión la puedo aportar como Ester Codina, como un individuo con mi background y experiencia, pero en ningún caso la aporto como mujer o hombre.

  • ¿Qué te apasiona de tu trabajo?

La gente y el impacto que puedes tener en inspirar y liderar al equipo.

  • ¿Qué crees que hace falta para que hombres y mujeres estén en igualdad de condiciones laborales en tu sector?

Como en cualquier sector, lo que hacen falta son políticas de conciliación de la vida laboral con la vida personal igualitarias. En Suecia un hombre toma baja de paternidad y se va aproximadamente 6 meses. Por tanto, a Sandvik o cualquier empresa del país le da igual contratar un hombre o una mujer porque los dos en algún momento van a poner un break en sus carreras para concentrarse en su familia. Al estado le interesa, porque al final no pierde a ese/a contribuidor/a a la seguridad social.

  • Desde tu experiencia, ¿qué le dirías a una mujer que esté considerando estudiar o trabajar en las industrias manufactureras para motivarlas a hacerlo?

Simplemente que hagan lo que les apasiona, que esta industria es muy bonita porque, al final, trabajamos para hacer cosas. Es excepcional para mí pensar que lo que hacemos en Sandvik: al final contribuye en poner un avión en el aire o un coche en circulación. Le diría, que, aunque la industria aún este dominada por hombres, yo nunca me he sentido en minoría, siempre me he sentido parte de y muy respetada por todo el mundo.

Le motivaría a que buscasen parejas en su vida que quieran contribuir con un proyecto común, no en un proyecto que solo implique la carrera del hombre, porque da igual la industria en la que estés, es una lucha que debe continuar. Le diría que hay compañías excelentes que no tienen problemas en darte retos y oportunidades difíciles, independientemente del género. Yo estoy muy orgullosa de mi equipo, un conjunto de hombre y mujeres que trabajamos para aportar más a México y conseguir un país mejor

 

Sofía Padrón, Jefa de Departamento de Recubrimiento PVD en RKS Industrial – Ramos Arizpe, Coahuila

 

  • ¿Desde cuándo te iniciaste en el mundo de la manufactura?

Hace aproximadamente dos años y medio.

  • ¿Qué estudiaste y dónde hiciste tus estudios?

Soy Ingeniera Química, egresada de la Facultad de Ciencias Químicas de La Universidad Autónoma de Coahuila.

  • ¿En qué consiste tu trabajo y cuál es tu cargo?

Actualmente, soy Jefa de Departamento de Recubrimiento PVD (“Deposición Física de Vapor”, por su sigla en inglés) en la empresa RKS Industrial, localizada en Ramos Arizpe Coahuila, donde se recubren herramientas de corte de carburo de tungsteno para incrementar su tiempo de vida y mejorar condiciones de operación como fricción o residuos de material. Mi trabajo consiste en llevar a cabo el proceso de recubrimiento con calidad con todo lo que este implica (control de la producción, mantenimiento general de la máquina de recubrimiento, suministro de materiales, solución de problemas y/o fallas en la máquina de recubrimiento repentinos).

  • ¿Antes de trabajar en tu empresa actual, dónde trabajabas?

Realicé prácticas profesionales en Magna Formex y CIQA

  • ¿Qué te motivó a ejercer tu profesión en esta industria dominada por hombres?

Mis motivaciones son mis sueños. Siempre estuve interesada en el sector científico-industrial y para mí los sueños no tienen género: el género para las actividades lo dictamina la sociedad.

  • ¿Cómo te ves en unos años siendo mamá y ejerciendo tu profesión?

Siempre hay que buscar un equilibrio y un hijo no es un impedimento para seguir construyendo tus sueños. Siempre hay infinitas posibilidades, aunque la sociedad, como dije anteriormente, dictamine que se tienen que hacer de una sola manera, no significa que sea la única que existe. Con una buena organización en tu vida personal puedes hacer todo lo que te propongas.

  • ¿Qué anécdotas nos puedes mencionar de tu ingreso en este mundo de la manufactura?

Una vez estaban programadas las entregas de material y yo tenía dos cargas por meter. Estaba una dentro de la cámara de recubrimiento y la otra afuera, lista para entrar, cuando la primera saliera. El proceso estaba corriendo y, de repente sonó una alarma de la máquina, y se había parado el ciclo (los ciclos son de 5 horas, aproximadamente, y cuando se para tienes que empezar desde el principio). Yo empecé a estresarme, porque era obvio que no iba alcanzar el tiempo para entregar el material, Y pues ahí seguimos tratando de encontrar cuál era el problema. Ese día había entrado a las 8 de la mañana y me fui hasta las 12 am, ¡estuvimos más de 15 horas trabajando! Pero si se entregó el material como estaba estipulado…

  • ¿Has encontrado algún rechazo o dificultad por parte de tus colegas hombres o te ven como un compañero más de trabajo?

Algunas veces, a los hombres no les gusta recibir órdenes de una mujer más joven que ellos, pero solo es cuestión de que confíen y crean en ti. Claro que tú tienes que ganarte esa confianza con trabajo y predicando el ejemplo, así que todo es cuestión de tiempo. Una vez que tus compañeros creen en ti, no he tenido ninguna dificultad al trabajar con ellos.

  • ¿Qué visión le puede aportar una mujer al mundo de la manufactura que consideres diferente a la concepción que tiene el hombre?

No quiero generalizar, ya que existe de todo tipo de seres humanos sin importar el género, pero si tengo que destacar alguna característica, sería un modo de trabajo no tan esquemático. En mi percepción, las mujeres somos un poco más atrevidas a crear e intentar cosas nuevas, así que podrían innovarse y mejorarse diferentes aspectos dentro de la manufactura.

  • ¿Qué te apasiona de tu trabajo?

Que nunca sabes con qué te vas a enfrentar día con día. Muchas veces hay imprevistos de cualquier tipo y tú tienes que encontrar la solución para entregar el material en tiempo y forma a lo que se tiene planeado. También me gusta conocer y aprender cómo funciona la máquina responsable del proceso y es impresionante descubrir sus componentes y cómo cada uno es indispensable para llevar a cabo un proceso sofisticado, como la deposición física de vapor.

  • ¿Qué crees que hace falta para que hombres y mujeres estén en igualdad de condiciones laborales en tu sector?

Todo está en la mente de cada individuo y cada día es una oportunidad de cambiar y mejorar. Así que hay que aprender a valorar las aptitudes de cada persona y apreciar el trabajo de todos, sin marcar diferencias por ser hombre o ser mujer, todos somos un gran equipo. 

  • Desde tu experiencia, ¿qué le dirías a una mujer que esté considerando estudiar o trabajar en las industrias manufactureras para motivarlas a hacerlo?

Que sigan sus sueños y que no escuchen a los demás, ya que cada uno da opiniones diferentes de acuerdo con cómo han vivido. Cada quién construye su propia historia, y si su sueño es entrar al sector industrial, síganlo no se van a arrepentir. Hay muchos aspectos que aprender y un sinfín de posibilidades de crecimiento. Requiere esfuerzo y sacrificio, pero vale la pena completamente.

 

Dolores Ledesma, Coordinadora de Ventas en Kaplun – Querétaro

 

 

  • ¿Desde cuándo te iniciaste en el mundo de la manufactura?

Profesionalmente, hace 6 años. Sin embargo, desde la preparatoria mi enfoque fue prepararme para la industria.

  • ¿Qué estudiaste y dónde hiciste tus estudios?

En preparatoria estudie electromecánica en un Cecyte de Guanajuato, la única mujer en un grupo de 18 personas. Después ingresé a la carrera de Ingeniería en Procesos y Operaciones Industriales en la Universidad Tecnológica de Querétaro y, por último, realicé la Maestría en Calidad y Productividad en el Colegio de Estudios Superiores de El Bajío.

  • ¿En qué consiste tu trabajo y cuál es tu cargo?

En Kapco Moldes desempeño dos roles. El primero, como la Coordinadora de Ventas. Es decir, genero las ofertas económicas de moldes y componentes industriales que fabricamos aquí. Muchos pensarán que ventas no es algo en lo que tenga que intervenir un ingeniero. Sin embargo, estimar el precio de un componente mecánico o herramental es una verdadera labor de ingeniería, ya que para poder venderlos debes tener pleno conocimiento de su proceso de fabricación y las complicaciones que puede haber durante este proceso. Esto aplica también a la hora de convencer a los clientes: nadie le comprará su producto a alguien que no sabe sobre lo que está vendiendo. Mi segundo rol es Coordinador del Sistema de Gestión de Calidad, donde soy responsable de la implementación y seguimiento del Sistema de Gestión de Calidad. Este año terminaremos la implementación.

  • ¿Antes de trabajar en tu empresa actual, dónde trabajabas?

Este es mi primer empleo. Después de seis años, sigo aquí porque todos los días aprendo algo nuevo.

  • ¿Qué te motivó a ejercer tu profesión en esta industria dominada por hombres?

Primero me gustan los retos. Quería hacer algo en lo que no hiciera lo mismo siempre. Desde niña, para mí era y es fascinante descubrir cómo funcionaban los motores, las lavadoras, los refrigeradores, etc. Lo segundo, me gustaba escuchar a mi hermana Martha (también es ingeniera) cuando llegaba del trabajo a platicarnos de los procesos que realizaba en su trabajo; yo siempre decía quiero ser como ella.

  • ¿Cómo te ves en unos años siendo mamá y ejerciendo tu profesión?

Ser mamá también es una etapa importante para la mujer y representa una responsabilidad muy grande y requiere dedicarle el tiempo que sea necesario. Sin embargo, creo que esto no está peleado con ser profesionista; creo que dependiendo de las circunstancias, cada una debemos aprender a hacer que los dos facetas convivan en armonía. Yo me veo teniendo una bonita familia y seguir creciendo profesionalmente.

  • ¿Qué anécdotas nos puedes mencionar de tu ingreso en este mundo de la manufactura?

Algo un poco vergonzoso, que creo que en alguna ocasión a todos los ingenieros nos pasa. En alguna ocasión nos visitó un cliente a la planta y, normalmente, mi jefe los recibía y les explicaba nuestro proceso. Pero él estaba de vacaciones, entonces, yo valientemente los recibí. Me empezaron a hacer preguntas sobre el funcionamiento de los moldes y yo no tenía ni idea de lo que me hablaban porque yo sabía solo nuestros procesos de fabricación, pero del funcionamiento nada. Me dio tanta pena de que se dieran cuenta de mi falta de preparación que me puse a estudiar para que jamás me pasara lo mismo.

  • ¿Has encontrado algún rechazo o dificultad por parte de tus colegas hombres o te ven como un compañero más de trabajo?

¡Jaja, sí! Creo que sobre todo para algunas personas mayores tengo dos defectos: el primero ser joven y, el segundo, ser mujer. Y tal vez no es intencional, sino más bien una costumbre cultural, pero piensan (o al menos es lo que yo percibo) que no entiendo las cosas o que no tengo la visión mecánica que podría tener un hombre.

  • ¿Qué visión le puede aportar una mujer al mundo de la manufactura que consideres diferente a la concepción que tiene el hombre?

Creo que una estructura organizada de los procesos. Muchas veces las mujeres somos más metódicas a la hora de realizar las tareas.

  • ¿Qué te apasiona de tu trabajo?

Son muchas cosas. Mencionaré tres: ver hacer realidad en un producto tangible (lo que yo visualice durante el proceso de cotización), dar soluciones creativas a los problemas que se nos van presentando y, por último, ver cómo al paso del tiempo hemos logrado que nuestros procesos mejoren.

  • ¿Qué crees que hace falta para que hombres y mujeres estén en igualdad de condiciones laborales en tu sector?

Creo que tanto hombres y mujeres debemos entender que, sí somos diferentes, pero la naturaleza es tan sabia que nos creó diferentes para que nos complementáramos. No somos menos inteligentes, menos fuertes ni menos capaces. Igual que los hombres tenemos defectos y virtudes, simplemente tenemos que aprender a complementar nuestras ideas.

  • Desde tu experiencia, ¿qué le dirías a una mujer que esté considerando estudiar o trabajar en las industrias manufactureras para motivarlas a hacerlo?

¡Que si le gusta y le apasiona lo haga! La vida es demasiado corta como para estar a expensas de tomar nuestras decisiones basándonos en las estúpidas ideas que la sociedad ha creado, llamados feminismo o machismo. Algo que me enseñaron mis padres es que la persona más importante para uno debe ser uno mismo. Lo que hagas hazlo por ti, para tu desarrollo sin temor al qué dirán o cómo me van a tratar.