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03/10/2019 | 7 MINUTOS DE LECTURA

Entrevista con Eduardo Medrano, presidente de la AMMMT

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Como preámbulo de Meximold, primer evento-exposición realizado en México para los fabricantes de moldes, entrevistamos al Presidente de la Asociación Mexicana de Manufactura de Moldes y Troqueles (AMMMT).

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¿Como surgió la AMMMT?

Voy a dividir la explicación en dos partes: una es la idea y el espíritu que se da para hacer esta asociación y luego la parte formal, que es la parte legal.

La idea viene de recolectar inquietudes de muchos empresarios en el país, donde talleres que tenían una magnífica oportunidad y un talento enorme para estar manufacturando moldes, troqueles y herramentales se veían muy aislados dentro de sus esfuerzos. A mí particularmente me toca ir recolectando todas las inquietudes y, coincidentemente, nos toca ir con personajes fundamentales para el sector. Con uno de ellos, Antonio Mendoza, Director de Moldes Mendoza, coincidimos en un viaje a Japón y durante el viaje íbamos platicando de los retos que existen en nuestro país, analizamos lo disperso y diverso que estaba el sector, tanto que de esta idea dijimos: vamos a formar un grupo de empresarios que pueda representar todos estos intereses y nos ayude a tener una voz dentro de la industria, dentro de las instituciones académicas y también en el gobierno.

A través del tiempo y con la coincidencia de otras personas, que venían de otros países, me dicen: hay una oportunidad en México. Creo que ustedes deberían de organizarse. A partir de ahí viene esa idea y ese espíritu que se colecta principalmente con cinco empresas: Omega, Integrity, Moldes Mendoza, Evolución en Moldes y Makino.

De ahí sale esta iniciativa que vamos arrancando un par de años antes de que se conforme legalmente la asociación. En 2014, cuando hice la convocatoria a nivel nacional, la respuesta fue magnífica y se sumaron al esfuerzo casi 20 empresas. Legalmente hubo 5 empresas fundadoras, y a partir de ahí hasta el día de hoy somos 53 empresas y hemos logrado colectar información de una industria que estaba presente en México, pero no se le había hecho el reconocimiento como hasta hoy lo vemos.

En estos 5 años, qué evolución has visto en el sector, qué cambios importantes y también como proveedor de tecnología. ¿Qué has visto que ha cambiado en México?

Primero que nada, es el reconocimiento de varias entidades del mismo gobierno, de las empresas que manufacturan en México, de una capacidad que existe y que está latente en México. Es una capacidad emergente, es un sector industrial que va emergiendo con un talento y con una singularidad que dentro de toda esta característica le ha distinguido: la sofisticación de su manufactura; esto lleva a que hoy los empresarios y los talleres con mayor frecuencia estén adquiriendo equipos y prácticas de manufactura que son mucho más efectivos para competir dentro del mercado mundial.

Otro cambio grande es que la misma academia, atendiendo la necesidad de este sector, ha vuelto sus ojos a abrir programas, agregar materias dentro de sus programas, tanto técnicos como universitarios, para poder entregar personal calificado a estos talleres y empresas. Son inversiones de mediano y largo plazo. Hoy las universidades y centros tecnológicos van con sus primeras generaciones atendiendo esta necesidad y parte de esta evolución ha sido en concreto el poder reconocer en este sector el eslabón que fortalece la manufactura en México.

Hace 60 años iniciamos a manufacturar autos en México y, sin embargo, no habíamos tenido oportunidad de hacer un auto propiamente mexicano. Si hoy pudiéramos hacer ese auto mexicano dependeríamos grandemente de comprar herramentales del extranjero.

Hoy México va creciendo de manera muy robusta a poner los cimientos de un sector que hace 5 años se denominaba inexistente. Había el paradigma de que no había talleres y empresas de manufactura de moldes y troqueles, y hoy tenemos empresas que cuentan con miles de máquinas CNC siendo productivas en el sector, más de 5,000 expertos en el sector y, claro que tenemos que ir creciendo. Sin embargo, el cambio más grande está hoy en que podemos reconocer y estamos presentes como un sector robusto de empresas establecidas en México y, sobre todo, utilizando el talento mexicano.

Los hemos visto muy activos en eventos de la industria aeroespacial y automotriz, y además con seminarios de moldes y troqueles. Propiciando eventos especiales con otras asociaciones e instituciones gubernamentales. ¿Qué logros han alcanzado ustedes en estos 5 años, concretamente para la industria de moldes?

De entrada, hemos logrado reconocer esa capacidad haciendo mapeos de capacidades productivas en el país, donde la asociación a través de un experto ha visitado cada taller, cada empresa, y hemos podido traer información de mucho valor a las empresas que consumen moldes. Por otro lado, hemos puesto en la mesa más de 800 millones de dólares en negocio potencial (de estos solamente una fracción de la realidad de lo que hemos logrado colocar), pero sí hemos crecido a doble dígito el crecimiento de la manufactura de moldes en México.

La manufactura de moldes en México ha permitido que también empresas de países extranjeros se establezcan en nuestro país, utilizando nuestro talento, y hayan llegado con operaciones de mantenimiento y reparación, y que hoy puedan estar manufacturando moldes de gran tamaño en cantidades de hasta 150 moldes por año. Hemos logrado posicionar a nuestro país dentro del entorno mundial. Nada menos que la organización mundial de países de manufactura de moldes y troqueles, ISTMA, reconoció a México con esta capacidad en noviembre de 2018. Yo creo que este es un logro muy grande para el sector, puesto que nos está dando la certeza, sobre todo a nuestros clientes, de que somos un sector robusto y muy serio con talento para poder dar soluciones.

Uno de los logros que también hemos tenido en la asociación es vincular a empresas que manufacturan moldes y troqueles para competir y para cooperar entre ellas mismas. Hemos podido medir que el 17% de los asociados de la AMMMT hoy colaboran en negocios: las máquinas que le faltan a uno para dar la solución a un cliente, las puede poner el otro, y a través de un ejercicio –como un clúster– estamos entregando soluciones en México.

Con todo esto, yo creo que las capacidades de México han logrado posicionarlo en una situación que en este desarrollo, en este mecanismo de emerger en este mercado, sin duda, vamos a robustecer a la manufactura aeroespacial, a la industria automotriz, a la industria de enseres domésticos, electrónicos, a la industria médica y, con todo esto, tenemos que generar las actividades de vinculación con las asociaciones y los entornos de nicho que están en nuestro país. Llámese Femia, INA o industria médica.

Todas estas asociaciones nos permiten finalmente estar a la mano de los que usan los moldes y, de manera transversal, impactar a cada una de estas industrias para ayudarles a ser modelos de manufactura en México más sustentables, más rentables y mucho más efectivos para competir en el ambiente global.

En todo este contexto que nos has explicado, todas estas inversiones que han llegado a México, especialmente de la industria automotriz, aeronáutica y de electrodomésticos, cómo ves a México dentro de 5 años en todo este entorno y qué pasos debe dar la industria de moldes y troqueles para estar a la altura para cubrir todas esas necesidades de estas industrias.

La visión primeramente es que la configuración de los talleres se componga y se reestructure a una situación de lo que pide el mercado. Este mercado hoy pide grandes moldes de grandes tamaños y de grandes tonelajes, y hoy nuestra configuración son de moldes pequeños. En 5 años vamos a ver esta transformación de talleres, que se están profesionalizando y que se están institucionalizando.

Mi visión, hoy como presidente de la asociación, es impulsar a estas empresas a tomar la oportunidad que nos brinda el mercado mundial para no nada más abarcar el mercado mexicano, sino también Centro y Sudamérica, Estados Unidos y, por qué no, el resto del mundo.

Hoy China, India y México son estas grandes potencias que podemos ver en un futuro, en 5 y 10 años, como esos eslabones que le van a seguir a este arte de hacer moldes y troqueles. Dentro de la dinámica mundial vemos hoy a Portugal, Canadá y Japón que ven un reto muy grande en estar viendo muchos de sus talentos retirarse. El promedio de edad de un técnico en moldes y troqueles en Portugal o en Japón está alrededor de los 63 años, y con esto el periodo de vida de estas empresas los va a retar.

Creo que nosotros podemos entrar, con esta singularidad que tenemos como mexicanos, a cooperar con otras industrias, con otros países y poder tomar esta estafeta para crear esta capacidad a nivel mundial.

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